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¿Qué implica ser casa de acogida?

Se trata de otra forma de voluntariado que supone una gran implicación y que se formaliza mediante contrato. Son casas particulares que se ofrecen a acoger a alguno de los perros que rescatamos por un tiempo determinado, generalmente hasta que el animal ha encontrado un nuevo hogar, si bien el compromiso también puede ser por días, semanas, un mes etc… en función de la disponibilidad de cada familia. De la casa de acogida solicitamos que nos envíen fotos del animal que esté bajo su custodia con asiduidad para poderle difundir y que, si necesitara atención veterinaria de forma urgente, nos avisen sin demora y que se comprometan a llevarle a la clínica que nosotros establezcamos.

Es una oportunidad para aquellos amantes de los animales que por decisión propia o circunstancias personales no quieren comprometerse a tener un perro  para siempre pero no tienen inconveniente en  compartir su vida durante una temporada con estos maravillosos peludines. La experiencia es muy gratificante, satisfactoria y por supuesto inolvidable. La casa de acogida tiene preferencia en la adopción del animal que estuviera a su cargo sobre cualquier otro adoptante.

Cumplen un papel fundamental en todo el proceso porque su misión consiste en “rehabilitar” (nosotros damos unas directrices) a perros que han sido abandonados y que generalmente muestran miedo, estrés y desconfianza. En la mayoría de los casos estos síntomas desaparecen a los pocos días,  cuando los perros empiezan a sentirse seguros. En otros más complicados (por ejemplo si ha habido maltrato) recurrimos al asesoramiento de educadores caninos para que nos den pautas sobre cómo proceder.

Nosotros facilitamos a la casa de acogida todo lo necesario para el bienestar del animal: cunas, camitas, leche, pienso, collares, correas, medicinas y por supuesto asistencia veterinaria.

Los miembros que componen la casa de acogida se comprometen a cuidar y  velar por las necesidades del animal, tratándole con cariño pero sin excesivo “mimo” porque esto podría resultar perjudicial para el perro.  Al principio suelen mostrarse asustados, en ocasiones huidizos debido a las experiencias traumáticas que han sufrido (abandono o perrera). Necesitan un periodo de adaptación durante el cual es imprescindible que al animal esté tranquilo (si hay niños pequeños en casa es muy importante explicárselo)  y hay que esperar que sea él el quien se acerque a nosotros hasta que recupere  poco a poco la confianza perdida en el ser humano.  Tampoco hay que permitirle ciertas licencias (como subirse al sofá o dormir en nuestra cama etc…) para no crearle hábitos que posteriormente puedan perjudicar la convivencia con su familia de adopción.  Las casas de acogida deben ser conscientes de que el animal estará sólo un tiempo con ellos y no debe desarrollarse un estrecho vínculo afectivo con el perro porque no está en su hogar definitivo. Aunque esto puede parecer duro es lo mejor que podemos hacer por el animal.

El momento de la despedida cuando el perro es adoptado es especialmente difícil pero hay que estar preparado mentalmente para ello. Se les coge mucho cariño y se  siente tristeza cuando se van pero hay que pensar siempre de forma positiva , así su lugar podrá ser ocupado por otro que también necesite ayuda. Gracias a la casa de acogida el animal ha podido salvarse de una muerte segura y además se habrá contribuido a darle la oportunidad de tener un hogar definitivo.

Algunas de nuestras casas de acogidas te cuentan su experiencia :):

https://www.facebook.com/pg/DEFANIVA/videos/?ref=page_internal

Cuestionario de acogida

El cuestionario de acogida se basa en una serie de preguntas que nos permitirán conocerte mejor y valorar la idoneidad de la acogida. Sólo la persona/s encargadas de gestionar el procedimiento podrán acceder a los datos personales que en él se faciliten.